sábado, 23 de octubre de 2010

Sueños no tan perdidos.

A veces nuestros sueños caen al suelo
como pedacitos de estrellas
que poco a poco se apagan. 
Nuestro corazón llora en silencio,
y cuando las lágrimas caen llenan todo el cuerpo.
Y el corazón de tanto amar
se convierte en hielo,
para no sufrir más,
para ya no llorar. 
Pero si volteas al cielo,
te darás cuenta que quedan millones de estrellas
y cada una 
es un sueño por cumplir.
Y la fuerza en tu interior,
derretirá el hielo en tu corazón.
Solo núnca dejes de creer, 
porque el amor y tus sueños 
son la única puerta hacia la eternidad.

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